“Te has enlazado con las expresiones de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios Proverbios 6:2”

“Te has enlazado con las expresiones de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios Proverbios 6:2”

Las palabras que salen de nuestra boca, llevan consigo un gran peso, podemos bendecir o maldecir con ellas y en la medida en que demos, vamos a recibir. Es necesario que analizemos si estamos:
  • Sintiendo o expresando irritación o enfado contra una cosa, una situación o una persona.
  • Quejandote o criticando.
  • Deseando mal a otros.
Estas son formas de maldecir a las personas o situaciones con nuestra boca, aunque mayormente no lo hagamos con esa intención el declarar lo malo solo hará que eso ocurra, mientras que hablando bendición desatamos la mano de Dios en nuestras vidas. ¿Recuerdas alguna vez que una persona haya dicho algo que marcó tu vida? Quizás que estabas fea, que eras torpe, que no eras consistente… Le diste el poder en tu mente e hiciste esas palabras una realidad, y has vivido atada a eso hasta hoy. Dios te dio el poder para romper con esas maldiciones y ser libre en él, suelta todos esos pensamientos negativos que no son lo que Dios ve en ti.
Desde el día de hoy decide cuidar tus palabras, lo que sale de tu boca y lo que entra a tus oídos y hace casita en tu mente y corazón, filtra las palabras y analiza si son críticas o palabras sabias que te ayudarán a mejorar, pídele a Dios que limpie tu corazón y perdona a esas personas que te marcaron. Ahora bien, si has sido tú quien ha hablado palabras de maldición, pídele a Dios que te perdone y que no permita que vuelvas a atarte con los dichos de tu boca.
Nna Girona
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